Este nuevo centro de formación será el motor que transforme el patrimonio en oportunidades, rescatando los saberes que nos definen como “Tierra Firme de Colombia”.
Ibagué, 10 de abril de 2026. En un paso fundamental para la salvaguarda de la identidad regional, la Gobernación del Tolima formalizó la constitución de la Escuela Taller del Tolima, este proyecto, que ha sido madurado durante más de dos años, surge como una estrategia para que el patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, deje de ser únicamente memoria histórica y se convierta en un verdadero motor de desarrollo económico y social.
Esta nueva institución se suma al Programa Nacional de Escuelas Taller de Colombia (Pnetc), una estrategia reconocida por la UNESCO en 2019 como buenas prácticas de patrimonio inmaterial. Las Escuelas Taller de Colombia son centros de formación que se han caracterizado por sus buenos resultados y actualmente son un referente para América Latina.
Bajo el exitoso modelo de “Aprender Haciendo”, la Escuela Taller del Tolima se proyecta como una institución de formación técnica laboral dirigida a jóvenes y comunidades locales, su objetivo es enseñar, preservar y transmitir oficios tradicionales como la restauración del patrimonio arquitectónico, la cocina tradicional, la artesanía, la lutería, entre muchos otros oficios del patrimonio, garantizando que este conocimiento ancestral trascienda y se mantenga vivo en las nuevas generaciones.
El Secretario de Cultura y Turismo del Tolima, Alexander Castro, destacó durante el Consejo Nacional de Cultura que este proyecto es el resultado de una visión estratégica donde la cultura es el eje del éxito regional, “En el Tolima encontramos un camino, y ese camino al éxito está fundamentado en la cultura, empezamos a darle valor turístico a lo cultural”, afirmó Castro.
Para el Secretario, la Escuela Taller es el vehículo para que el mundo reconozca la esencia del departamento “Estamos constituyendo (esta escuela) con todas las ganas, con todos los ánimos, con todos los sueños, para que el mundo conozca de qué estamos hechos los tolimenses, de qué estamos hechos los colombianos”.
La importancia de esta institución radica en pilares como convertir el patrimonio en una fuente de ingresos real para las nuevas generaciones, proteger técnicas que están en riesgo de desaparecer, asegurando que el relevo generacional mantenga viva la historia, las artes, las cultura y los saberes.

